lunes, 15 de septiembre de 2008

33

Hay números que gozan de una extraña popularidad.

Uno de esos números es el 33.

¿Qué tiene de especial ese enigmático número?

A los cristianos les gustó ese número para señalar la muerte de su mítico líder y su ascenso al mundo divino. Por otra parte a la masonería, en la vertiente del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, le pareció bien dividir en 33 grados la carrera masónica.

Sin duda, para descifrar el misterio que envuelve al 33 tenemos que recurrir a un número más famoso aún: el 3.

Estamos invadidos por las triadas.

Osiris, Isis y Horus.
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Tesis, Antítesis y Síntesis.
Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Primera, Segunda y Tercera persona.
Aprendiz, Compañero y Maestro.
Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Municipio, Estado, Federación.
Etcétera, etcétera, etcétera.

Sin duda el 3 es un número simpático.

La numerología, es decir, la necesidad de buscarle peculiaridades a los números no es nueva. Sus orígenes se pierden en la oscuridad de la prehistoria.

Sin embargo los griegos - y en particular los Pitagóricos - le dieron a la numerología un estatus respetable. Ellos consideraban al mundo como un número, y como tal, el mundo era algo que se podía conocer, calcular, predecir o explicar.

Los Pitagóricos consideraban que en el Todo cohabitan dos elementos: lo par y lo impar, es decir, algo ilimitado y algo limitado, algo indeterminado y algo determinado. Ese todo era la unidad, lo único, lo Uno. El uno procede de ambos elementos, pues es a la vez par e impar.

Además los Pitagóricos consideraban a los números en términos espaciales. El 1 era el punto, el 2 la línea, el 3 la superficie, y el 4 el volumen. De esta manera, todas las cosas serían números, es decir, puntos situados en un espacio que observados globalmente constituyen un número. El mundo resultaría de la combinación infinita de un origen (el punto) y tres dimensiones (la línea, la superficie y el volumen)

Con estos 4 primeros números formaron el símbolo místico llamado Tetraktys que representa la totalidad en movimiento ya que completa el ciclo de los 9 primeros números volviendo a la unidad (en un sistema decimal, cabe señalar): 1+2+3+4=10 (10 --> 1+0=1)

1 = La Unidad, lo divino, el origen, el Ser inmanifestado, sólo potencia.
2 = La Diada, la división de la unidad, lo celeste y lo infernal, lo masculino y lo femenino, el conflicto, la contradicción.
3 = La Triada, lo celeste, lo terrenal y lo infernal, la resolución del conflicto dual, la creación.
4 = El Cuaternario, los cuatro elementos, tierra, aire, fuego y agua, fuente de la energía, el mundo material.
10 = La Década, la totalidad del universo, la suma de los cuatro números en acción, el movimiento, la vuelta al origen.

Ahora que recuerdo, también el Árbol de la Vida de la Cábala judía tiene 10 Sefirot. Pero eso será motivo de otra entrada.

Los Pitagóricos, como ya hemos visto, no eran sólo numerólogos sino también geómetras. La representación gráfica del número 3 fue el triángulo equilátero, quizá por situar sus vértices en tres puntos equidistantes.

Desde entonces - en realidad, desde mucho antes porque los Pitagóricos sólo formalizaron los conocimientos de sus predecesores egipcios - el triángulo (3) ha simbolizado al Ser manifestado. Ya no es sólo el Ser en potencia simbolizado por el 1, o el conflicto de la dualidad simbolizado por el 2.

La tradición hermeneuta ha dictado que el triángulo colocado con un vértice hacia abajo (triángulo invertido) significa justamente la creación, es decir, la manifestación del Ser, o "El Verbo Encarnado" como dirían los cristianos. Sobre los motivos para esta particular disposición del vértice sólo podemos especular. Quizá se debe a la tendencia de situar lo divino, lo superior, lo ideal, en los cielos o en las alturas. De esta manera el triángulo significaría la acción divina descendiendo a lo terreno.

Como ejemplo muy ilustrativo del uso de este símbolo encontré este retablo del siglo XVI alojado en el monasterio cisterciense de Santa María de la Caridad en Tulebras, Navarra, España que ilustra dos veces la trinidad: Una en el rostro trifronte de Jesús y otra en el triángulo invertido.

Por oposición, si encontamos un vértice del triángulo en la parte superior - al estilo de una pirámide - el significado del símbolo representaría la propensión de lo humano hacia la divinidad.

Además, considerando que el 3 contiene al 1 y al 2 (1+2=3), éste tendría en su naturaleza una faceta masculina y otra femenina. Tradicionalmente el triángulo invertido se ha utilizado para representar lo masculino, y el triángulo basal a lo femenino.

Tenemos entonces dos números 3: un varoncito y una damita. Es aquí donde surge el simbolismo del número 33.

No se trata de la suma 3+3 cuyo resultado sería 6 (Por ahí cuenta un bonito libro que el hombre se creó el sexto día, ¿no?). Se trata de indicar la acción conjunta de los dos principios, el acto creativo o creador, de la unión perfecta entre lo masculino y lo femenino.

Claro, esto no significa que cuando un hombre y una mujer se unen perfectamente rocen lo sublime del acto creativo y se conviertan en dioses; a lo más que pueden aspirar es a convertirse en padres :)

Existen vistosas representaciones gráficas del número 33.

Una de las más famosas es la Estrella de David que se forma entrecruzando los dos triángulos. Nadie puede negar que la bandera israelita luce más atractiva y enigmática con este par de triángulos que si sólo tuviera un gigantesco número 33 en su lugar.

También la escuadra y el compás, símbolos masónicos por antonomasia, aluden a este encuentro entre lo humano y lo divino. Sólo que se encuentran un poco más disimulados. El compás, ese instrumento que sirve para trazar circunferencias, representa lo espiritual y la escuadra lo material.

Esa es la magia del número 33.

Ahora volvamos a dar un vistazo a la fotografía del retablo. Si observamos cuidadosamente nos percataremos de que también se trata de un 33. La trinidad se encuentra representada dos veces: Una en su vertiente masculina con el triángulo invertido, y otra en su vertiente femenina (carnal, terrenal) con el Jesús de tres rostros.

Intuímos que existen más simbolismos en esa pintura, pero la mala resolución de la imagen nos impide leer qué dicen los costados del triángulo y cada una de las esferas que Jesús sostiene en sus manos. Tampoco podemos saber cuántos personajes rodean la imagen porque ésta se encuentra recortada. Sólo pueden verse 5 de ellos y suponemos que deben existir otros 5 al otro costado.

Sólo podemos adivinar que en el centro del triángulo invertido se encuentran el monogama JHS que tiene muchos significados pero que en su interpretación más profana significa "Jesús Salvador de los Hombres" en latín.

Y ya encarrerados podemos observar que en el interior del triángulo se encuentra una horqueta que también goza de múltiples interpretaciones, entre ellas el libre albedrío, la opción entre dos caminos, el bien o el mal. Justo en el centro de la horqueta se encuentra el monograma de Jesús, a medio camino entre lo terreno y lo celestial. Quizá esa es una de las razones por las que los cristianos hayan optado por afrimar que su mítico líder murió a los 33 años.

Por cierto, hablando de horquetas, la organización de ultraderecha denominada Yunque a adoptado como una de sus insignias una horqueta entrecruzada con una cruz invertida. Aquí la tienen.


Bueno, todo lo anterior fue para decir que el número 33 me parece muy chido.

Hoy, 15 de septiembre de 2008, siendo las 23:45 horas, tiempo de la Ciudad de México declaro oficialmente publicada esta entrada deseando que la vida les sea leve y les haga felices :)

6 comentarios:

PVOT?... dijo...

ok ok y a resumidas cuentas que se siente cumplir 33 bombón?

Anónimo dijo...

El 33 representa el ideal del AMOR en su más pura expresión, esto es, no sólo el amor a las personas de su entorno, sino el que abarca a todos los seres humanos. El amor que significa entrega, sacrificio y compasión. El amor que genera los más altos ideales y que no vacila en sacrificar todo lo material o personal para defender sus sueños y ofrecerlos a sus semejantes.
El 33 nos habla del equilibrio de las cualidades morales y espirituales y de hecho, la paz que emana de su persona atrae especialmente a las personas angustiadas o desorientadas....KOSAI

Candela dijo...

¡Vaya! buscando algo que ya no recuerdo que era, termine aquí, y acabo de otorgar un significado mas profundo al por que siempre mi numero favorito ha sido el 3 (elegido sin conocimiento alguno, como cuando eliges tu color favorito). Pero no llevo a modo del colgante en el cuello la estrella de David (casi, si no el pentagrama). Me ha parecido mas que interesante este artículo, continuare leyendo este blog poco a poco...

Antonio L. Z. dijo...

Hola Anónimo KOSAI.

Interesante, el amor sería entonces esa fuerza cretiva resultado de la unión de los opuestos...

Antonio L. Z. dijo...

Hola Candela.

Qué bien que los algoritmos de búsqueda de Google o algún otro te haya traído a este blog. Saludos y bienvenido.

Por cierto, el pentagrama es un símbolo muy enigmático que siempre me ha atraído, quizá más adelante escriba algo sobre él.

Sólo el 1% de las letras vertidas en este blog tratan de numerología y simbolismo. Aquí tienes otro post que puede ser de tu interés http://hablaparaqueteconozca.blogspot.com/2008/09/el-orden-del-caos.html

Anónimo dijo...

33 son el total de las vertebras de la columna, cada vertebra es un grado de maestria sobre una virtud, es por ello que son 33 grados en la masoneria, por eso Jesus realizo su maestria a los 33 años, por eso grandes templos se ubican en los 33 grados norte o sur del planeta, etc....