viernes, 26 de noviembre de 2004

EL SENTIDO DE LA VIDA

26 de noviembre de 2004

Hace unos días, por alguna de esas raras coincidencias de la vida, dos personas muy cercanas a mí y que no se conocen entre sí, expresaron su malestar por no encontrar sentido a sus vidas.

Supongo que todos en algunos momentos de nuestra vida nos hemos hecho la misma pregunta.

Es probable que sea una pregunta inherente al ser humano, pero la intensidad de la angustia que nos produce no encontrar respuesta la experimentamos de manera muy diferente. Es algo muy personal.

Es claro que cualquier persona que haga patente su inquietud está recurriendo al otro no sólo para que éste le escuche, también está buscando algún tipo de respuesta. El problema reside en que ese otro no es capaz de dar respuesta a una pregunta así. No importa lo que diga un amigo, un familiar, un ministro religioso, un psicólogo, un psicoanalista, un gurú, o cualquier otra persona, la respuesta sólo puede darla la persona cuando se cuestiona así mismo.

La pregunta no debería plantearse en sentido filosófico (¿Cuál es el sentido de la vida?), más bien debería plantearse en sentido personal: ¿Cuál es el sentido de tu vida?

Viktor E. Frankl, creador de la logoterapia, considera que la esencia íntima de la existencia humana está en su capacidad de ser responsable. ¿Responsable de qué?, pues de la vida propia.

Todo ser humano tiene la responsabilidad intransferible y única de ejercer su vida.

Los psicoanalistas también saben que la respuesta al malestar (al síntoma) se encuentra escondida en el discurso del paciente. Es algo que él ya sabe pero no se ha dado cuenta que lo sabe, es decir, que es un saber inconsciente. Ellos sólo acompañan, dirigen al paciente en la búsqueda de sus respuestas.

En fin, sentí la necesidad de escribir sobre esto porque intuyo que todos hemos pasado por este tipo de inquietudes.

Y para concluir, otra coincidencia. Encontré en la edición electrónica del Diario de Yucatán del 24 de noviembre la siguiente cita del escritor e historiador británico Thomas Carlyle: "El ideal está en ti; el obstáculo para su cumplimiento también.". Ignoro en qué contexto la dijo, pero se ajusta al tema de hoy.